Explicación  del anverso:

En las medallas antiguas, en el anverso aparece la figura de San Benito, rodeado de la frase latina: Eius in óbitu nostro preséntia muniámur, es decir,  "que a la hora de nuestra muerte, nos proteja tu presencia". El santo aparece con una cruz en la mano derecha, mientras que en la izquierda porta la Regla de la Orden Benedictina. Asimismo aparece a la izquierda de San Benito una copa y a la derecha un cuervo. Esto tiene su razón de ser  en un acontecimiento de la vida de San Benito. Estuvo viviendo como ermitaño en una cueva, a lo largo de tres años, con fama de santidad. Fallecido el abad de una comunidad religiosa, ésta se llegó a él, con el fin de pedirle que tomara su relevo. A algunos de los “monjes” de dicha comunidad no les gustó la idea, y planearon matarlo, envenenándolo con vino y con pan. San Benito hizo la señal de la cruz sobre la copa de vino y el pan, momento en el que supo que estaban envenenadas, cayendo la copa, y encomendando a un cuervo que se llevara el pan. Encima de la copa y el pan, que se colocan bajo sendas columnas, que enmarcan al santo, aparece la expresión Crux Sancti Patris Benedicti.

Esta expresión en medallas más actuales, es la que aparece circundando a la figura de San Benito.

Explicación del reverso: 

  • El reverso viene presidido por una cruz. En cada uno de los “cuarteles” que forma la cruz, aparecen las letras:  S. P. B. Crux Sancti Patris Benedicti: Cruz del Santo Padre Benito
  • En el palo vertical de la cruz:  S. S. M. L. Crux Sácra Sit Mihi Lux. Que la Santa Cruz sea mi luz.
  • En el palo horizontal de la cruz:  D. S. M. D. Non Dráco Sit Mihi Dux. Que el demonio no sea mi jefe.
  • En la orla que recorre la circunferencia, y empezando por la parte superior, en el sentido del reloj:  R. S. Vade Retro Satána. Aléjate Satanás
  • A continuación:  S. M. V. Non Suáde Mihi Vána. No me aconsejes cosas vanas
  • Subsiguiente aparece  M. Q. L. Sunt Mála Quae Libas. Es malo lo que me ofreces
  • Finalmente, y cerrando la circunferencia,   V. B. ípse Venéna Bíbas. Bebe tú mismo tu veneno

En la parte superior, encima de la cruz suele aparecer unas veces la palabra PAX y en las más antiguas IESUS.

 

Historia de la Medalla:

El origen de esta medalla se fundamenta en una experiencia espiritual que se nos narra por el papa San Gregorio Magno, en el Libro II de los Diálogos, sobre la vida de san Benito.. El Padre de los monjes usó con frecuencia del signo de la cruz como signo de salvación, de verdad, y purificación de los sentidos. Quebró el vaso que contenía veneno con la sola señal de la cruz hecha sobre él; venció la perturbación por el maligno de sus monjes, mandándoles que hicieran la señal de la cruz sobre sus corazones; la cruz era la firma de los monjes en su carta de profesión, si no sabían escribir. La cruz como símbolo de la pasión de Cristo, que vence el poder del mal y de la muerte.

Se desconoce la fecha de origen de la medalla. En el siglo XVII, en Nattenberg -Baviera-, hubo un proceso contra unas mujeres acusadas de brujería. En el proceso, estas mujeres reconocieron que nunca habían podido influir malignamente contra el monasterio de Metten, de la orden benedictina. Y lo atribuían a que estaba protegido por una cruz. La curiosidad llevó a la investigación de esa cruz, lo que trajo consigo que se encontraran en las tapias del monasterio varias cruces pintadas, con unas siglas misteriosas que no supieron descifrar. La clave de la interpretación apareció en la biblioteca del monasterio, en un libro miniado del siglo XIV. Entre las figuras aparecía una de san Benito alzando en su mano derecha una cruz que contenía parte del texto que se encontraba sólo en sus letras iniciales en las astas cruzadas de las cruces pintadas en las tapias del monasterio de Metten, y en la izquierda portaba una banderola con la continuación del texto que completaba todas las siglas hasta aquel momento misteriosas.

En el pasadol siglo XX, se encontró otro dibujo en un manuscrito del monasterio de Wolfenbüttel, en la Baja Sajonia, en el que se representaba a un monje combatiendo contra el mal, que venía simbolizado en una mujer con una copa llena de todas las seducciones del mundo. El arma del monje en su defensa, es una cruz que levanta, y que contenía la parte final del texto.

El uso de la medalla fue aprobado por el papa Benedicto XIV, en marzo de 1742. Dom Gueranger, liturgista y fundador de la Congregación Benedictina de Solesmes, comentó que el hecho de aparecer la figura de san Benito con la santa Cruz, confirma la fuerza que su signo obtuvo en sus manos. La devoción de los fieles y las muchas gracias obtenidas por ella es la mejor muestra de su auténtico valor cristiano.

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